jueves 19 de mayo de 2011

No importa siempre, jamas.

No importa lo que hagas, siempre habrá gente que te critique. No importa lo que des, siempre habrá quien se queje de lo que recibe de ti. No importa donde estés, siempre habrá lugares mejores y peores. No importa lo que digas ni como lo digas, siempre habrá quien te malinterprete. No importa lo que diga la gente o la familia, siempre estarás ausente cuando alguien dice los mejores comentarios sobre ti. No importa cuanto pase el tiempo, siempre creerás que el pasado fue mejor y que el futuro lo sera aun mucho más.
No importa cuanta música escuches o cantes, siempre estará lejana la posibilidad de encontrar una canción que exprese lo que con palabras nadie puede decir. No importa cuanto ames, siempre sentirás que la otra persona ama menos que tú. No importa cuan grande y alto seas, jamás podrás tapar el sol con un dedo. No importa cuanto tiempo pases en la noche mirando las estrellas, jamás podrás tocarlas con tus manos. No importa cuantas personas conozcas, cuando mas las necesites solo contaras con quien realmente es tu amigo.
No importa cuantas veces tropieces y caigas, levantarse siempre será la mejor opción. No importa cuan alto grites, Dios escuchara tus palabras cuando ni siquiera has pensado en pronunciarlas. No importa cuanto dinero tengas al final de la jornada, siempre parecerá insuficiente para lo material. No importa cuantas veces repitas una frase, no siempre se convertirá en una verdad. No importa cuan cómodo te sientas allí sentado, siempre habrá algo mejor esperando por ti allá afuera. No importa cuan grande sea el mundo ni cuanto tiempo tardes en recorrerlo, jamás dejara de ser un simple pañuelo que cabe en un bolsillo.
No importa cuanto pienses en la persona que amas, siempre te parecerá poco o nada. No importa cuanto busques ese algo que necesitas ahora mismo, siempre aparecerá en el momento en que ya no es necesario. No importa cuantas horas al día dediques a sonreír, jamás será suficiente. No importa cuanto aprendas y conozcas, siempre será bueno un poco mas. No importa cuanto te esfuerces en hacer algo perfecto, siempre habrá algún detalle que te hará recordar que eres un ser humano. No importa cuan sencilla y delicada sea la vida, siempre será el mas grande milagro, y el mas valioso regalo que se pueda dar.
No importa lo que seas, lo verdaderamente importante es que te sientas bien contigo mismo y que cada noche te acuestes a dormir en santa paz. El tiempo es corto: vale la pena pasarlo feliz, sin olvidar que después del tiempo vendrá algo mas.

No importa cuanto te agradezca que hayas leído este disparate hasta el final, siempre estaré en deuda contigo.

martes 10 de mayo de 2011

Ahora estoy yo.


Las cosas no son de quien las tiene, sino de quien las necesita. Eso escuché una vez. No sé qué tan cierto sea, pero he decidido tomar posesión de éste espacio y ni siquiera necesito justificación para hacerlo.
Pero primero quisiera hacer mención sobre el anterior ocupante de este lugar. Un tipo común y corriente, con sueños e ilusiones, sus propias opiniones; sus causas de rebeldía y convicciones absurdas pero para sí mismo "justificadas". Era un tipo feliz, y no lo sabía.
Un día su vida tomó un giro. Todo se vino abajo, y cuando lo notó ya era tarde. Entonces se dio cuenta que su corazón estaba repleto de sentimientos y se hizo esclavo de ellos porque así lo decidió. Luego se vio preso de una ansiedad inmensa, impotencia, desesperación e incertidumbre... sabía que su fin se acercaba y trataba de evitarlo. El amor que había en su corazón se convirtió en dolor. Y el dolor se llevó todo. Dicen que el dolor puede matar a una persona; yo no lo sé, pero no quiero averiguarlo. Lo cierto es que trató sobrevivir al dolor convirtiéndolo en el más profundo e intenso odio; se dio cuenta que había sido engañado y estafado como a un niño. Descubrió que todo era mentira y que la esperanza que se había construido no era más que mera falsedad. Lo embargó un odio tan intenso que terminó consumiéndolo fulminantemente.
Yo lo conocí. Y honestamente, siento lástima por él. Pero no soy el único, lo sé. No voy a gastar mi tiempo hablando maravillas, de lo muy bueno que fue ni de lo agradecido que pudiera estar con él por los favorcitos que llegó a hacerme (y de todo lo que me ha dejado y de lo cual ahora me aprovecho, como éste blog). Pura paja. A la final lo dejé consumirse porque su maldito tiempo de gozar la vida ya había pasado. No me importa ni me sirve para un carajo ahora, es como un trapo usado que se descompone en el vertedero de basura a 10 metros bajo tierra. Es simplemente pasado.
Ahora estoy yo. Y me dedico a vivir despreocupadamente. De vez en cuando veo la miseria en que se revolcaba mi antecesor, y me da risa. No importa; mañana estará otro pendejo en mi lugar (mejor o peor que yo) y que escribirá un epitafio parecido a este. Total, la vida pasa... el tiempo pasa... todo pasa.

Pero el rencor queda para siempre. Y me hace libre.

martes 23 de noviembre de 2010

Y ahora sin mí.

Nuestro amor sigue aquí. Aquí nació, de una semilla que tú y yo sembramos, regamos, podamos y cosechamos. Nacío de las palabras, de las miradas, de los gestos, de las caricias. Nació de un lenguaje propio, nuestro, con nuestras propias expresiones y maneras de comunicarnos. Nació de tantos lugares que ahora se quedan huérfanos sin tu presencia. De fechas, momentos, instantes que no volverán jamás. De un recuerdo que llevaremos en nuestros corazones por siempre, como el "te amaré por siempre" al final de cada carta. De un mensaje de texto que no podía faltar aunque sea al final de un día agotador. De las anécdotas. De una película y lo que compartíamos en ellas. De los retozos, a veces forzados, pero siempre gratos y necesarios. De la seguridad de que cada noche, el último pensamiento era para el otro. De la entrega sin límites, sin pudor ni escrúpulos. De los sueños, las ilusiones, las metas... a veces juntos o separados, pero al fin y al cabo nuestros. De los logros académicos. Del apoyo y la compañía.
Nació de una canción que me pediste para tocarte con mi guitarra. De las primeras lecciones. De una cinta que me grabaste con tanta ilusión y esmero. De una decisión, ¡y cuánto agradezco a Dios por ello! porque fue el comienzo del amor más grande jamás nacido en dos corazones tan distintos y a la vez tan unidos. Nació de ser un equipo; tú y yo.
De las sonrisas. Tu sonrisa. De las lágrimas. Mis lágrimas. De tus manos y mis manos.
Del compromiso. De lo tuyo y mío que se convirtió en nuestro.
De una llamada telefónica lejana, diciéndonos cuánto nos queremos y nos amamos, a pesar de las circunstancias.
Se incrustó en mí y en tí, y allí permanecerá por siempre.
Y ahora vive una nueva y extraña etapa. O tal vez no. Sólo el tiempo podrá descifrarlo.

Nuestro amor sigue aquí, pero sin ti.


Y ahora, sin mí.

jueves 18 de noviembre de 2010

Un beso y una flor.

Dejaré mi tierra por ti
Dejaré mis campos y me iré
Lejos de aquí
Cruzaré llorando el jardín
Y con tus recuerdos partiré
Lejos de aquí.

De día viviré pensando en tus sonrisas
De noche las estrellas me acompañarán
Serás como una luz que alumbra mi camino.
Me voy pero te juro que mañana volveré.

Al partir, un beso y una flor
Un "te quiero", una caricia
Y un adiós
Es ligero equipaje
Para tan largo viaje.
Las penas pesan en el corazón.

Más allá del mar habrá un lugar
Donde el sol cada mañana
Brille mas
Forjarán mi destino
Las piedras del camino
Lo que no se es querido
Siempre queda atrás.

Buscaré un lugar para tí
Donde el cielo se une con el mar,
Lejos de aquí
Con mis manos y con tu amor
Lograré encontrar otra ilusión,
Lejos de aqui.

De día viviré pensando en tus sonrisas
De noche las estrellas me acompañarán
Serás como una luz que alumbra mi camino.
Me voy pero te juro que mañana volveré.

Al partir, un beso y una flor
Un "te quiero", una caricia
Y un adiós
Es ligero equipaje
Para tan largo viaje.
Las penas pesan en el corazón.

Más allá del mar habrá un lugar
Donde el sol cada mañana
Brille más
Forjarán mi destino
Las piedras del camino
Lo que no se es querido
Siempre queda atrás.

sábado 13 de noviembre de 2010

El Amor de mi Vida

"Todos los días, en algún momento, miro la fotografía del amor de mi vida. Miro su sonrisa, me detengo en su expresión de alegría, imagino su voz, y, al mirar su frente, me pregunto si estará pensando en mí. Sé que es el amor de mi vida porque mi corazón lo sintió desde un principio, supo que en esa mirada estaba la compañía que mis ojos necesitaban por el resto de mis días. Cuando tomo su mano, sé que la soledad no existe para mí, que la felicidad me acompañará por siempre, y que yo también soy el amor de su vida".

"Porque eres lo más grande que me ha pasado en la vida. Gracias por quererme. Te adoro!"
17/04/2008

miércoles 10 de noviembre de 2010

¿A quién engaño...?

No puede ser uno hipócrita con la vida. Aparentar estar bien cuando no lo está. No reconocer los sentimientos que corroen las bases del corazón. Sentir cómo se derrumba el mundo y hacer como si no pasara nada. Sonreir mientras se llora por ...dentro. Ignorar la voz interna que clama por alivio a un dolor indescriptible. Simular que todo estará bien, cuando a cada paso se hunde más y más.
Primero, hay que reconocer lo que sucede. Luego, tomar la (valiente) decisión de cambiar ese estado, para mejor. Tomar fuerzas para levantarse, pero en caso de recaer no negarlo: reconocerlo con gallardía y volver a ponerse de pie. Poco a poco las cosas irán mejorando, si eso en verdad se quiere. Pero sobre todo, no negar ni ocultar todo lo que está sucediendo, porque no hay peor conflicto que el que uno mismo alimenta al no tener correspondencia entre lo que se hace y lo que se siente.

lunes 1 de noviembre de 2010

El Milagro Pequeño

Aquella pobre niña
que aún no tenía senos
y la niña lloraba:
-"Yo quiero tener senos,
Señor, haz un milagro,
un milagro pequeño",-
pero Dios no la oía
allá arriba, tan lejos.

Y cogió dos magnolias
y se las puso en el pecho,
pero las dos magnolias
deshojaron los pétalos.
Y cogió dos palomas
levantaron el vuelo.
Y cogió dos panales
se los pueso en el pecho,
y la miel y la cera
se helaron con el viento.
Y cogió dos luceros
se los puso en el pecho
los luceros temblaron
y se apagaron luego.
-"Señor, haz un milagro,
un milagro pequeño",-
pero Dios no la oía
allá arriba, tan lejos.

Y un día llegó el amor,
lo estrechó contra su pecho
y se sintió florida:
le nacieron dos senos
con picos de palomas
con temblor de lucero
como magnolias blancas
como panales, llenos

Igual que dos milagros
dos milagros pequeños.



Gracias, Mari, por haber compartido conmigo el poema más hermoso del mundo.